Los técnicos de la propia empresa proyectaron e instalaron el nuevo sistema de control de accesos. En este sentido, no solo se tuvieron en cuenta los distintos edificios residenciales, de asistencia, administrativos, de consultoría y de servicio, sino también un centro de maternidad que pertenece a la fundación, pero que se gestiona externamente. La escuela también está integrada en el conjunto.
Antes de instalar el nuevo sistema de control de accesos, éste se sometió a una prueba práctica: dos residentes probaron dos meses la técnica completamente nueva para ellos. El sistema tuvo buena acogida entre las personas mayores, ya que se utiliza como un sistema de llave reversible tradicional gracias a la innovadora llave electrónica. De este modo, pueden mantener su rutina de apertura habitual. Muchos aprecian también otra ventaja de blueSmart: con la función de protocolización, se puede determinar fácilmente qué llave se ha utilizado por última vez en un cilindro. Esto puede resultar útil para personas con demencia y sus familiares. De este modo, se pueden rastrear los movimientos fácilmente.